Don Miguel Geronimo Guerrero de Arcos

Started by Private User on Thursday, September 9, 2010

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9/9/2010 at 5:33 PM

1Aunque Nicaragua durante el periodo de la Independencia ha sido bastante estudiado, muchos datos biográficos sobre ciertos actores sociales siguen siendo poco conocidos. Es particularmente el caso del canónigo Miguel Gerónimo Guerrero y Arcos, – quien tuvo vínculos ideologicos estrechos con el padre García Jerez – , un miembro destacado de la Iglesia local y representante de una poderosa familia criolla de la Ciudad de León.
Aunque no podemos establecer con certeza el árbol genealógico de la familia, pensamos que José Guerrero de Arcos era hermano de Miguel. Ocupaba el puesto de subdelegado de la provincia de Subtiava en 1766. De la misma manera, pensamos que existía un vínculo de sangre con Pastor Guerrero de Arcos, quien se desempeñó como Secretario de la Junta Provincial de Nicaragua entre el 15 de diciembre de 1811 y febrero de 1812. El padre, vecino de León, fue procurador del cabildo de la ciudad, un cargo honorífico que suponía un cierto grado de poder social, pero ignoramos el origen de la fortuna familiar. Según un documento consultado por Udo Grub, el padre podría ser descendiente de Cristóbal Guerrero de Arcos y de la Torre, natural de Marbella (Málaga) quien otorgó testamento en 1705 en Cartago ante el Capitán Blas González Coronel y Luque.
Miguel Gerónimo fue ordenado de presbítero el 13 de abril de 1773, y el año siguiente fue asignado por nombramiento de aquel cabildo de León al ministerio de cura interino del pueblo de Telica, donde se quedó un poco más de un año. El prelado don Esteban Lorenzo Tristán le encargó en noviembre de 1781, como interino, de servir el barrio de Laborio de la Ciudad de León y el pueblo de Chinandega, “hermoso pueblo muy abastecido, próximo al puerto del Realejo” con una población de 6500 almas – según Miguel González Saravia -. Obtuvo este último curato en propiedad en mayo de 1784, cargo que asumió hasta 1809.
En 1787, el Gobernador de Nicaragua Juan de Ayssa finalizaba un informe sobre el clero de su provincia, mencionando a don Miguel Gerónimo Guerrero, diciendo que no podía menos que recomendarlo para cualquier promoción en su carrrera.
A pesar de ser cura, cumplió después con las pesadas tareas de secretario particular del obispo Juan Félix de Villegas durante diez años. Este prelado le confirió los títulos de examinador sinodal y lo instituyó vicario foráneo del partido del Realejo comisionándolo también para realizar la construcción de la Iglesia parroquial de aquel pueblo. Según su relación de méritos y servicios, emprendió el viaje hacia la capital del Reino de Guatemala junto con Villegas, entonces recién nombrado obispo ; pero llegando a la Ciudad de San Salvador regresó a su curato por “no probarle aquel temperamento”, lo que nos deja bastante perplejos puesto que el clima de León y de San Salvador no son tan distintos. Además de esto la estancia en San Salvador debía ser muy corta y Guerrero de Arcos sabía que el destino final iba ser la ciudad de Guatemala donde el clima era mucho menos caliente que el de Leon. No es imposible que Villegas y Arcos se hayan peleado. En julio de 1805, uno de los pocos libro de protocolo conservados en Nicaragua, del escribano Severino Alarcón, nos dice que dejó un poder general a don Tomás Toruño.
Trás haber servido 16 años como comisario del Santo Oficio, fue nombrado en octubre de 1809 – por fallecimiento de don Manuel Cortés y Olarte – para la canongia de merced de la Iglesia Catedral de León, y al llegar a aquella ciudad el obispo García Jerez hizo de él su secretario de cámara. Durante la sublevación de 1812 dio pruebas de su amor a la patria española y fue fiel vasallo del Rey Fernando VII. En aquella época fue juez de diezmos. En septiembre de 1815, tras el fallecimiento del arcediano don Pedro Brizzio, estuvo en posición de ser ascendido puesto que los canónigos don Juan José Zelaya y don Pedro Somoza no estaban en capacidad de asistir al coro por sus enfermedades crónicas desde hacía ocho años. A pesar de estos comentarios muy críticos hacia los canónigos que logicamente debían ser ascendido al beneficio que era vacante, Juan José Zelaya fue al fin de cuenta nombrado en lugar de Brizzio.La renta de aquel beneficio eclesiástico estaba evaluada en ese momento en unos 1926 pesos. En noviembre de 1820 recibió el título de Maestresculea de la Catedral de León, en substitución del Pbro Pedro Somoza, quien había fallecido. Al vivir los primeros momentos de vida independiente, nuestro canónigo, junto con su colega Francisco Ayerdi, se negó a la cancelación de la media anata eclesiástica, impuesto que, según ellos, dejó de recaudarse desde el momento de la proclamación de la independencia del gobierno español.

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