Íñigo López de Orozco, II señor de Escamilla

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Íñigo López de Orozco, II señor de Escamilla

Birthdate:
Death: Died
Immediate Family:

Son of Iñigo López de Orozco, I señor de Escamilla y Cogolludo; Lope Alvarez; Marina de Toledo and Mencía Arias
Husband of Mariana García de Meneses
Father of María Catalina de Orozco, II señora de Santa Olalla, Tamarara y Robledales; Juana Meléndez de Orozco, señora de Pinto; Juana de Orozco y Mendoza and Teresa Lopez, señora de Espinosa

Occupation: I Señor de Pinto, II Sr Escamilla, II Señor de Escamilla, Señor de Pinto, Orija, Santa Olalla, Galva, Robredarcas, Tamajon & Miedes, Frontero Mayor de Lorca
Managed by: Gustavo Latorre (c)
Last Updated:

About Íñigo López de Orozco, II señor de Escamilla

Los inicios de la familia Mendoza fueron los de unos hidalgos dispuestos a ascender aprovechando las luchas, los casamientos y el favor real. En el siglo XIV destaca en Guadalajara la figura de Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, cuando los Mendoza se instalaron definitivamente como sucesores de los Orozco en este territorio.

Guadalajara fue repoblada por los cristianos en el Siglo XII, tras la caida del imperio almorávide. En la conquista inicial de la región destacaremos a Alvar Fáñez de Minaya, amigo del Cid y alférez luego de Alfonso VI (recordemos los versos del Poema del Cid "Alcarrias arriba marchan"). La ofensiva almorávide retrasó tanto la conquista como el poblamiento de La Alcarria. A los cristianos ya existentes se unió una nueva población cristiana y una colonia judía, que vivía en juderías (la de Hita tuvo dos sinagogas dentro del recinto amurallado). Los reyes de Castilla intentaron al comienzo impedir al sur del sistema central la formación de señoríos pero en el siglo XIV, reinado de Alfonso XI, algunos lugares de La Alcarria eran ya propiedades nobiliarias.

Antes de comenzar, debemos comentar que los patronímicos medievales (p.e. Rodrigo Díaz de Vivar era Rodrigo, hijo de Diego, del pueblo de Vivar) dejaron de usarse con la dinastía Trastamara, empleandose como nombre el de antepasados de vida famosa o ilustre (p.e. Íñigo López de Orozco, asesinado por Pedro el Cruel, dió su nombre a muchos Mendozas). Asimismo hubo muchos Mendozas con el mismo nombre, incluso en la misma época: en 1515 había siete personas en la familia llamadas Íñigo López de Mendoza!

Origen de los Mendoza

La familia Mendoza era originaria de Mendoza, situada al oeste y muy cerca de Vitoria, en un valle de Álava. Pretendían descender de los Reyes de Navarra, y del Cid Campeador. Hay constancia cierta de miembros de esta familia como Lope Sánchez de Mendoza, mayordomo mayor de Sancho El Mayor de Navarra (Siglo X) o Lope Íñiguez de Mendoza, distinguido en la conquista castellana de Toledo (1085). Íñigo López de Mendoza, señor de Llodio (al norte de la provincia de Alava, cerca de Bilbao) luchó y murió en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212). De él descienden las ramas "sevillana" y de "Llodio", extinguidas ambas en el Siglo XIV al faltar la sucesión masculina. Su hermano Gonzalo López de Mendoza, era el señor de Mendoza y su descendencia daría lugar a la "rama alcarreña" de la familia.

La rama "sevillana" logró su fortuna con Ruy López de Mendoza, descendiente (nieto?) del señor de Llodio. Fue la segunda persona que fué nombrada Almirante de la Mar en Castilla, participó en la conquista de Sevilla (1248) y fue repartidor de la misma y "rico-hombre" en el reinado de Alfonso X el Sabio. La rama de "Llodio" apenas tuvo importancia en la historia.

Diego López de Mendoza (nieto de Gonzalo, el señor de Mendoza) fue el primer Mendoza con el apellido "Hurtado". En la historia se recogen las luchas durante generaciones con la familia rival de los Guevara y sus relaciones con la poderosa familia de los Haro. Después que los señores de Alava se declararan vasallos de Alfonso XI en 1332, el bisnieto del primer "Hurtado" llamado Diego Hurtado de Mendoza siguió a la corte a Castilla y el tataranieto Gonzalo Yáñez de Mendoza emigró a Guadalajara al casarse en 1340 con Juana, hija de la familia vizcaína de los Orozco, que habían emigrado allí en el siglo XIII. Gonzalo fue Mayordomo Mayor de Alfonso XI y participó en la batalla del Rio Salado (1340).

Los Orozco se habían instalado en Hita al casarse Lope Íñiguez de Orozco, reinando Fernando III, con Juana Ruiz, heredera de la familia con señorío en Hita desde el siglo XI. Su nieto Fernán Ruiz fue desposeido de Hita por Sancho IV que la entregó a la Infanta Isabel, aunque eso no disminuyó la importancia de los Orozco en Guadalajara. Íñigo López de Orozco, Primer señor de Escamilla y Cogolludo, era una personalidad importante reinando Alfonso XI y Pedro I que participó con relieve en la batalla del Rio Salado en 1340, llevo una parte del botín como embajador real al Papa de Avignon, se encargó de la artillería (era "señor de los trabucos") en el sitio de Algeciras en 1344 y poseyó casa en Guadalajara y las villas de Cogolludo y Torija. Fue padre de Juana y de su homónimo Íñigo López de Orozco, segundo señor de Escamilla y poderoso señor en la Alcarria, que sería asesinado alevosamente por Pedro I tras Nájera (1367).

La Alcarria en tiempos del Arcipreste

Esta era la situación de la Alcarria en los años en que vivió Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita (hacia 1283- hacia 1350). Indicaremos que la mayoría de la Alcarria estaba adscrita al Arzobispado de Toledo y solo unos pocos lugares al norte pertenecían a la diócesis de Siguenza. El aumento de los señoríos nobiliarios, sobretodo en las minorías de Fernando IV (1295-1312) y Alfonso XI (1312-1350) y el desfallecimiento o extinción de los antiguos linajes altomedievales caracterizan esa época. Junto a Orozcos y Mendozas, se fueron instalando los linajes de los Valdés, los Pecha, Biedma, Atienza y Coronel. Merece la pena recordar el temple de Alonso Fernández Coronel que en 1353 tras rendirse en Aguilar a Pedro I y antes de ser conducido a su presencia para morir dijo "Esta es Castiella, que face omes e los gasta". Por otro lado hay que citar la epidemia de peste que desde 1348 despuebla Castilla y la hunde en una crisis económica. Consecuencias de la misma serán el comienzo de un antisemitismo que dará lugar en el futuro a los primeros "progroms" (aunque en la Alcarria no hubo la violencia que en otros lugares de Castilla contra judíos y juderías) y el aumento de la religiosidad con algunos intentos de reforma eclesiástica y fundaciones de nuevos monasterios. En la Alcarria destacan el Monasterio Franciscano de La Salceda, entre Tendilla y Peñalver, para el que obtuvo bula de fundación fray Pedro de Villacreces en 1376, el Monasterio Jerónimo de Lupiana, fundado en 1370 por Pedro Fernández Pecha (que allí profesó) aunque la bula sea de 1373, y el Monasterio Benedictino de Sopetrán, fundado por quinta vez en 1372 por el arzobispo de Toledo Gómez Manrique.

El hijo de Gonzalo Yáñez, llamado Pedro González de Mendoza, se casó en segundas nupcias con Aldonza Fernández de Ayala, hermana del Cronista y Canciller Pedro López de Ayala (1332-1407). En 1366 Orozcos, Ayalas y Mendozas se pasaron del partido de Pedro I el Cruel al de Enrique II de Trastamara, cayendo todos los nombrados prisioneros en la batalla de Nájera (1367) y muriendo en la batalla el tio abuelo de Pedro, Juan Hurtado de Mendoza, señor de Mendívil. Asesinado su tio materno Íñigo López de Orozco II por Pedro I tras la batalla, y recobrada la libertad, Pedro González de Mendoza fue muy beneficiado por Enrique II que le hizo merced de los bienes de los Orozco asi como de las villas-fortaleza de Buitrago e Hita en 1368, antes incluso de ser rey tras matar a su hermanastro Pedro I en Montiel (1369). Pedro fundamentó la petición de Hita en que había pertenecido a los Orozco y que la Infanta Isabel murió sin sucesión. Sobre las fortalezas de Hita y Buitrago se fraguó el poder futuro de los Mendoza, pues a ellas se retiraban en caso de peligro o pérdida del favor real. Pedro murió heroicamente en la derrota de Aljubarrota (Portugal) en 1385 sacrificando su vida para que pudiera salvarla el Rey Juan I y que no cayera prisionero (del romancero "el caballo vos han muerto, subid rey en mi caballo, etc"). -------------------- Origen de los Mendoza

La familia Mendoza era originaria de Mendoza, situada al oeste y muy cerca de Vitoria, en un valle de Álava. Pretendían descender de los Reyes de Navarra, y del Cid Campeador. Hay constancia cierta de miembros de esta familia como Lope Sánchez de Mendoza, mayordomo mayor de Sancho El Mayor de Navarra (Siglo X) o Lope Íñiguez de Mendoza, distinguido en la conquista castellana de Toledo (1085). Íñigo López de Mendoza, señor de Llodio (al norte de la provincia de Alava, cerca de Bilbao) luchó y murió en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212). De él descienden las ramas "sevillana" y de "Llodio", extinguidas ambas en el Siglo XIV al faltar la sucesión masculina. Su hermano Gonzalo López de Mendoza, era el señor de Mendoza y su descendencia daría lugar a la "rama alcarreña" de la familia.

La rama "sevillana" logró su fortuna con Ruy López de Mendoza, descendiente (nieto?) del señor de Llodio. Fue la segunda persona que fué nombrada Almirante de la Mar en Castilla, participó en la conquista de Sevilla (1248) y fue repartidor de la misma y "rico-hombre" en el reinado de Alfonso X el Sabio. La rama de "Llodio" apenas tuvo importancia en la historia.

Diego López de Mendoza (nieto de Gonzalo, el señor de Mendoza) fue el primer Mendoza con el apellido "Hurtado". En la historia se recogen las luchas durante generaciones con la familia rival de los Guevara y sus relaciones con la poderosa familia de los Haro. Después que los señores de Alava se declararan vasallos de Alfonso XI en 1332, el bisnieto del primer "Hurtado" llamado Diego Hurtado de Mendoza siguió a la corte a Castilla y el tataranieto Gonzalo Yáñez de Mendoza emigró a Guadalajara al casarse en 1340 con Juana, hija de la familia vizcaína de los Orozco, que habían emigrado allí en el siglo XIII. Gonzalo fue Mayordomo Mayor de Alfonso XI y participó en la batalla del Rio Salado (1340).

Los Orozco se habían instalado en Hita al casarse Lope Íñiguez de Orozco, reinando Fernando III, con Juana Ruiz, heredera de la familia con señorío en Hita desde el siglo XI. Su nieto Fernán Ruiz fue desposeido de Hita por Sancho IV que la entregó a la Infanta Isabel, aunque eso no disminuyó la importancia de los Orozco en Guadalajara. Íñigo López de Orozco, Primer señor de Escamilla y Cogolludo, era una personalidad importante reinando Alfonso XI y Pedro I que participó con relieve en la batalla del Rio Salado en 1340, llevo una parte del botín como embajador real al Papa de Avignon, se encargó de la artillería (era "señor de los trabucos") en el sitio de Algeciras en 1344 y poseyó casa en Guadalajara y las villas de Cogolludo y Torija. Fue padre de Juana y de su homónimo Íñigo López de Orozco, segundo señor de Escamilla y poderoso señor en la Alcarria, que sería asesinado alevosamente por Pedro I tras Nájera (1367).

La Alcarria en tiempos del Arcipreste

Esta era la situación de la Alcarria en los años en que vivió Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita (hacia 1283- hacia 1350). Indicaremos que la mayoría de la Alcarria estaba adscrita al Arzobispado de Toledo y solo unos pocos lugares al norte pertenecían a la diócesis de Siguenza. El aumento de los señoríos nobiliarios, sobretodo en las minorías de Fernando IV (1295-1312) y Alfonso XI (1312-1350) y el desfallecimiento o extinción de los antiguos linajes altomedievales caracterizan esa época. Junto a Orozcos y Mendozas, se fueron instalando los linajes de los Valdés, los Pecha, Biedma, Atienza y Coronel. Merece la pena recordar el temple de Alonso Fernández Coronel que en 1353 tras rendirse en Aguilar a Pedro I y antes de ser conducido a su presencia para morir dijo "Esta es Castiella, que face omes e los gasta". Por otro lado hay que citar la epidemia de peste que desde 1348 despuebla Castilla y la hunde en una crisis económica. Consecuencias de la misma serán el comienzo de un antisemitismo que dará lugar en el futuro a los primeros "progroms" (aunque en la Alcarria no hubo la violencia que en otros lugares de Castilla contra judíos y juderías) y el aumento de la religiosidad con algunos intentos de reforma eclesiástica y fundaciones de nuevos monasterios. En la Alcarria destacan el Monasterio Franciscano de La Salceda, entre Tendilla y Peñalver, para el que obtuvo bula de fundación fray Pedro de Villacreces en 1376, el Monasterio Jerónimo de Lupiana, fundado en 1370 por Pedro Fernández Pecha (que allí profesó) aunque la bula sea de 1373, y el Monasterio Benedictino de Sopetrán, fundado por quinta vez en 1372 por el arzobispo de Toledo Gómez Manrique.

El hijo de Gonzalo Yáñez, llamado Pedro González de Mendoza, se casó en segundas nupcias con Aldonza Fernández de Ayala, hermana del Cronista y Canciller Pedro López de Ayala (1332-1407). En 1366 Orozcos, Ayalas y Mendozas se pasaron del partido de Pedro I el Cruel al de Enrique II de Trastamara, cayendo todos los nombrados prisioneros en la batalla de Nájera (1367) y muriendo en la batalla el tio abuelo de Pedro, Juan Hurtado de Mendoza, señor de Mendívil. Asesinado su tio materno Íñigo López de Orozco II por Pedro I tras la batalla, y recobrada la libertad, Pedro González de Mendoza fue muy beneficiado por Enrique II que le hizo merced de los bienes de los Orozco asi como de las villas-fortaleza de Buitrago e Hita en 1368, antes incluso de ser rey tras matar a su hermanastro Pedro I en Montiel (1369). Pedro fundamentó la petición de Hita en que había pertenecido a los Orozco y que la Infanta Isabel murió sin sucesión. Sobre las fortalezas de Hita y Buitrago se fraguó el poder futuro de los Mendoza, pues a ellas se retiraban en caso de peligro o pérdida del favor real. Pedro murió heroicamente en la derrota de Aljubarrota (Portugal) en 1385 sacrificando su vida para que pudiera salvarla el Rey Juan I y que no cayera prisionero (del romancero "el caballo vos han muerto, subid rey en mi caballo, etc").