!RELATIONSHIP
John Kenny Casey is the grand uncle of Elena María Esther Casey Kenny. Their common ancestors are Nicholas Mac Guire Kenny and Anne Murray Casey.
!The married couple resided in San Miguel del Monte, San Nicolás, Prov. of Buenos Aires and finally they settled down on the grounds purchased from Eduardo Casey within the district of San Eduardo, contiguous Venado Tuerto, Prov. of Sta. Fe, Argentina
!BRIEF BIOGRAPHY published in a well-known journal by a friend of John Casey after he passed away:
(Translation from Spanish)
"John Kenny was born in the year 1855, in Guardia del Monte, F.C.S. and resided in the area of Mercedes and Suipacha, where he got married with Miss Kate Heavy on Februry 3rd.,1880. From then onwards he settled down in the district of Arrecifes, from where he came over here in April 1885 and built up his home in the `'campos' of Venado Tuerto.
In those years the train only reached as far as Pergamino and the distance between the said town and Venado Tuerto were covered by 'galeras' or on horseback.
We have to take into account until 1882 the plans of this current flourishing town had not been drawn yet and in 1885 there were only just two or three little houses built up.
John had to face many hardships in those days however his unbreakable spirit helped him to come over here and stay as long as to raise a numerous family in the love and fear of God till he passed away the day mentioned above.
The deceased leaves a distressed wife, three sons, five daughters, a brother, a sister-in-law, three sons-in-law, 22 grandchildren and many nieces and nephews, as well as a great number of friends and acquaintances sympathyzing with this loss.
Let him rest in peace - A FRIEND"
!OBITUARY, Published in Spanish on Thursday 23 of July,1926 by the known journal “The Southern Cross”:
JOHN KENNY R.I.P.
Gran sorpresa y tristeza causó el repentino e inesperado fallecimiento del altamente estimado caballero Argentino Irlandés cuyo nombre encabeza estas líneas, acaecido en su hogar en San Eduardo F.C.C.A., a las 14,30 del domingo 4 de julio de un paro cardíaco.
El fallecido, que generalmente gozaba de buena salud, pasó la mañana leyendo su libro de oraciones y después de almorzar continuó leyendo durante alrededor de una hora el diario de noticias y luego se retiró a dormir la siesta, como era su costumbre; alrededor de las dos de la tarde una de sus hijas lo escuchó moverse en su lecho y pensando que estaría pronto a levantarse, comenzó a preparar el té. Como demoraba en llegar, su señora fue a llamarlo al dormitorio y con gran dolor lo encontró sin vida.
Rara vez la mano fría de la muerte fue sentida como en esta ocasión, cuando inesperadamente el amado esposo, el padre cariñoso y ejemplar; el amigo fiel de corazón abierto se fue de esta vida a cosechar los dones sembrados durante sus 71 años de vida, a través de los cuales, ninguna persona puede decir que fuera ofendida por John Kenny. El hogar hospitalario levantado 41 años antes, a cuya puerta ningún hombre llamó en vano, ha sido golpeado por el dolor y las lágrimas, para aflicción de sus familiares y amigos. John Kenny era algo más que un hombre común, su figura erguida y de gran estatura llamaba la atención donde quiera que fuera; su temperamento tranquilo, su afabilidad y alta moral; y su conversación enriquecedora era un placer para sus amigos y de valores de rectitud valiosa. Hombre católico para quien su principal preocupación en la vida fue sembrar con el ejemplo para sus hijos con palabras y hechos. Don Juan Kenny era un fervoroso hombre religioso, nunca olvidaba que estaba en presencia de Dios y jamás se lo oyó usar un lenguaje irreverente o hablar mal de alguien, no era ambicioso y hacía donaciones caritativas para fines nobles, participando en diversas movimientos honorables dedicados a tal fin.
A continuación transcribimos un párrafo de la carta enviada por el Rvdo. Padre Sheehy con referencia al difunto caballero, palabras que tal vez sirvan de consuelo para sus familiares. El Padre Sheehy escribe:
“El buen hombre estuvo siempre en estado de gracia, y aunque su muerte fue repentina, pueden ustedes estar seguros que estuvo preparado para encontrarse con su Creador”. Con la mayor premura posible el Rvdo. Padre Celestino Ferriero de Venado Tuerto llegó hasta el lecho de muerte del señor Kenny para administrarle la Extrema Unción condicional. Durante ese día y el día y la noche siguiente, los Rvdos. Padres Celestino Ferreiro, Victor Ferriro de Correa y Juan Roig de Cañada de Gómez llegaron hasta la casa para orar por el difunto. El martes por la mañana, 6 de julio, el cortejo fúnebre partió de la casa hacia Venado Tuerto a las 8 de la mañana, llegando a la parroquia a las 10:45. El Rev. Padre Maxwell, que había llegado esa mañana desde Buenos Aires y que es el ahijado del difunto, acompañado por los tres sacerdotes mencionados, aguardó el arribo del cortejo en el atrio del templo. La iglesia estaba adornada de luto riguroso, pues estaba de duelo por la muerte de uno de sus más fieles feligreses y acompañado por un gran número de personas que llegaron a brindarle su último tributo a su querido viejo amigo, y de quienes brotaron algunas lágrimas durante la Misa Solemne de cuerpo presente concelebrada por el Padre Celestino Ferriro con los Padres John Roig y Víctor Ferriro como diácono y subdiácono respectivamente. El Rvdo. Padre Maxwell acompañó a los familiares íntimos. Después de la misa fúnebre el cortejo se dirigió al cementerio local donde el Padre Maxwell acompañado por los Padres Roig y Ferreiro, bendijeron la sepultura y rezaron las oraciones que posteriormente todos los presentes acompañaron en sufragio del alma del fallecido.Que el Sagrado Corazón de Jesús tenga misericordia de él.
A FRIEND"