Julio Mario Santo Domingo Pumarejo

New York, New York County, New York, United States

Is your surname Santo Domingo Pumarejo?

Research the Santo Domingo Pumarejo family

Julio Mario Santo Domingo Pumarejo's Geni Profile

Share your family tree and photos with the people you know and love

  • Build your family tree online
  • Share photos and videos
  • Smart Matching™ technology
  • Free!

Julio Mario Santo Domingo Pumarejo (Santodomingo Pumarejo)

Spanish: Julio Mario Santodomingo Pumarejo
Birthdate: (87)
Birthplace: Panama City, Panama
Death: October 07, 2011 (87)
New York, New York, United States (Desconocida)
Immediate Family:

Son of Julio Mario Santo Domingo Santo Domingo and Beatriz Elena Pumarejo de Vengoechea
Husband of Private
Ex-husband of Edyala Braga Brandão do Monte
Father of Private User; Julio Mario Santodomingo Braga; Private and Private
Brother of Beatriz Alicia Santo Domingo Pumarejo; Cecilia Santo Domingo Pumarejo and Luis Felipe Santo Domingo Pumarejo

Occupation: Empresario
Managed by: Private User
Last Updated:
view all 13

Immediate Family

About Julio Mario Santo Domingo Pumarejo

Julio Mario Santo Domingo Pumarejo (October 16, 1923 – October 7, 2011) was a Colombian businessman and patriarch of the wealthy Santo Domingo family. He was the son of (Julio) Mario Santo Domingo and Beatriz Pumarejo. He controlled more than 100 companies in the diversified portfolio of the "Santo Domingo Group." He was listed by Forbes magazine as one of the wealthiest men in the world, and the second wealthiest in Colombia, with a fortune of $6 billion US dollars. He is an alumnus of the University of Virginia. He was the founder of a philanthropic foundation, named to honor his father, that benefits Colombia's social development.

MyHeritage Family Trees

arbre in site web des familles Maubé, Fuentes et apparentés, managed by christian maube (Contact)

Birth: Oct 16 1923 - Panama - Panama

Death: Oct 7 2011 - New-York - USA

Parents: Julio Mario Santo Domingo, Béatriz Santo Domingo (née Pumarejo)

Siblings: Luis Felipe Santo Domingo, Cécilia Santo Domingo, Béatriz Alicia Santo Domingo

Wife: Edala Santo Domingo (née Braga)

Partner: <Private> Santo Domingo (née Davalia)

Children: Julio Mario Junior Santo Domingo, <Private> Santo Domingo, <Private> Santo Domingo


Julio Mario Santo Domingo es, según la revista Vanity Fair, uno de los hombres más influyentes del mundo, pero según sus críticos podría también clasificar para la galería de los más soberbios.

Empecé a interesarme en la historia de Julio Mario Santo Domingo en 1995. En ese entonces vivía en Miami pero tenía que viajar bastante a Colombia, parte del territorio que cubría para el Wall Street Journal. Durante uno de mis viajes, una tía bogotana, amante de los toros, me contó un incidente fascinante que había presenciado: el día en la plaza de toros de Bogotá cuando el público "cachaco (del interior de Colombia) humilló públicamente a la persona que la mayoría de los miembros de las clases ilustradas consideraban más poderosa del país.

Paso así: César Rincón, un torero patrocinado por cervecería Bavaria, la empresa líder del Grupo Santo Domingo, quizo dedicar un toro a un alto ejecutivo de Caracol Radio, otra empresa importante del grupo. Pero su gesto no encontró simpatías. Todo lo contrario. El público, como si estuviera compuesto por antiguos romanos en un balcón del coliseo, empezó a chiflar. Y de repente, se empezó a oír un coro singular: "¡le-o-na!,¡le-o-na!"

Y no era cuestión de preferir leones a matadores. El público taurino estaba mostrando el disgusto generalizado hacia Santo Domingo al corear el nombre de una cerveza recién lanzada al mercado por su gran rival, el también plutócrata Carlos Ardila Lulle. Fue un día memorable para Ardila. De la plaza de toros lo llamaron amigos por teléfono celular para que oyera al público rugir por su cerveza. Se decía en Bogotá que el magnate había llorado de la emoción.

¿A qué se debía el disgusto del público? A juzgar por lo que me decían, una de las cosas que ofendía a los espectadores era la arrogancia suprema que irradiaba Santo Domingo. Proveniente de una familia rica, era percibido como un potentado distante, demasiado aristócrata. Miembro del jet-set, pasaba casi todo su tiempo entre Nueva York y París. Sus llegadas a Bogotá eran pocas, fugaces y misteriosas. Había sido embajador de Colombia en China y habia traído, como recuerdo, un bote Junk estilo chino que usaba cuando visitaba su isla privada cerca de la ciudad de Cartagena de Indias.

En ese momento se sentía que Santo Domingo se estaba convirtiendo en el dueño de Colombia. Bavaria, una de las compañías más grandes del país, era un monopolio virtual de la cerveza. Pero además tenía un conglomerado de negocios que incluía una participación mayoritaria en la aerolínea Avianca y Radio Caracol, la cadena líder en audiencia.

Su control de la radio así como de una cadena de televisión y un semanario, le daban una influencia enorme sobre la política del país. Pero su poder político también surgía del gran monto de contribuciones que daba a congresistas y políticos. Algunos analistas pensaban que Santo Domingo era la fuente más importante de financiación de la política colombiana. (Irónicamente, Miguel Rodríguez Orejuela, el capo del cartel de Cali hoy encarcelado, fue grabado durante las elecciones presidenciales del 1994 quejándose de lo pedigüeña que era la campaña del entonces candidato liberal y eventual vencedor Ernesto Samper. ¿Por qué le pedían tanto a él, dijo Rodríguez Orejuela, cuando Santo Domingo aparentemente estaba pagando los gastos de la segunda vuelta de la elección?)

Ayer igual que hoy, la élite colombiana tenía mil y un cuentos de Santo Domingo. Muchos de ellos tienen el mismo leifmotif: pobre del que cruce espadas con el magnate cosmopolita. Un par de ejemplos: en 1992, Rudolf Hommes, el entonces ministro de Hacienda, tuvo la osadía de declarar que aparentemente la industria cervecera estaba pagando menos impuestos de los que debería pagar. Me contó Hommes que de inmediato media docena de senadores en deuda con Santo Domingo lo fustigaron sin merced en la plenaria del Senado mientras en la galería pública Augusto López, en ese entonces presidente de Bavaria y mano derecha de Santo Domingo, sonreía. "Parecía un emperador romano mirando a los leones devorarse a un cristiano", me dijo Hommes.

Santo Domingo también cruzó espadas con la poderosa familia Santos, dueños de El Tiempo, el periódico más importante de Colombia, y rivales perdedores en una subasta por una licencia para montar una red de teléfonos celulares. La guerra se desató después de que el periodista Enrique Santos Calderón escribió una columna titulada La Arrogancia del Poder, acusando a Santo Domingo de ser "omnipotente." Radio Caracol respondió con ataques personales en contra de Santos Calderón, y Santo Domingo lo acusó de querer mantener el sector de comunicaciones bajo su dominio. El resultado final: el Nobel colombiano, Gabriel García Márquez, intervino para negociar la paz entre los grupos.

Durante la campaña presidencial de 1994, Santo Domingo también se peleó con Andrés Pastrana. Santo Domingo, que como buen empresario contribuía económicamente con los dos partidos tradicionales, le retiró el apoyo financiero a Pastrana, y se inclinó a favor de su rival, Samper. Lo mismo hizo en la campaña de 1998, que finalmente ganó Pastrana, con el que llegó a tener, incluso, un duro cruce de cartas pocos días antes de la segunda vuelta. Años después, cuando Pastrana llevaba menos de dos años como presidente, Santo Domingo comprendió que se pueden tener enemigos en todas partes, menos en la Presidencia, y selló una armisticio con Pastrana con la mediación, una vez más, de García Márquez.

La lucha por Leona

Pero de todas sus guerras, la más antigua y la más recia ha sido la lucha que entabló hace años con su gran rival, Carlos Ardila Lulle.

Los dos empresarios son muy diferentes. Ardila, de raíces en la clase media, se casó con la hija del dueño de una pequeña embotelladora de refrescos, Postobón, que convirtió en la marca dominante en el país. En su momento Ardila fue el productor independiente más grande de azúcar en el mundo. Igual que Santo Domingo, Ardila tenía intereses en medios de comunicación. Los dos empezaron como socios en Avianca, la aerolínea más importante del país, pero tuvieron agrias disputas que culminaron cuando Santo Domingo compró la participación de Ardila en el negocio.

De 1987 a 1993, los dos habían mantenido una tensa paz, respetando un acuerdo aceptado por ambas partes que les prohibía incursionar en áreas en donde el otro llevaba la posición dominante, Ardila en refrescos, Santo Domingo en cerveza y aviación. Pero en 1993 Santo Domingo incursionó en el mercado de refrescos. En respuesta, Ardila anunció que estaba invirtiendo unos 200 millones de dólares para construir la planta cervecera más moderna en América Latina. El resultado: Leona.

El rugido de Leona amenazó por un rato a Bavaria. Pero la euforia duró poco. En el 2000, algunos problemas con el pago de la deuda de Leona forzaron a Ardila a vender parte de la cervecería a su rival, Santo Domingo.

Mi artículo en el Wall Street Journal empezó con la historia de este combate. Aunque estuve bastante tiempo en Colombia recopilando datos y haciendo entrevistas, Santo Domingo no me recibió. Prefirió delegar ese trabajo en su mano derecha, Augusto López, el presidente de Bavaria, con quien más tarde también saldría peleado.

Pero por razones diversas el artículo original no se publicó. De todos modos, ya por esos días el presidente Samper estaba sumido en una grave crisis dado que su campaña había recibido seis millones de dólares en contribuciones del cartel de Cali. (Samper fue absuelto por el Congreso). La presión norteamericana, combinada con programas populistas iniciados por Samper para afincarse en el poder, ya empezaban a llevar la economía de Colombia a pique. La clase empresarial, casi en su totalidad, había abandonado a Samper. La gran excepción era Santo Domingo, que apostó todo a la supervivencia del presidente.

La crisis de Samper me pareció una excelente oportunidad para resucitar mi artículo. Un perfil del hombre fuerte que en ese momento era el último baluarte de un presidente asediado y casi herido de muerte, era noticia. Y así presentaría a los lectores del Wall Street Journal a un personaje, que aunque ejercía enorme poder en Colombia, era casi desconocido en el resto del continente.

En esta segunda vuelta tuve mejor suerte con Santo Domingo. Si mal no recuerdo, lo contacté a través de un relacionista público que lo convenció de la conveniencia de ser entrevistado. La entrevista se dio en un club exclusivo estilo inglés, en Nueva York.

Me acuerdo que había caído una gran nevada en la ciudad. Santo Domingo llegó al club a pie, acompañado del relacionista. Hablamos durante unos 45 minutos o una hora en un cuarto privado. Noté que tenía puesto un saco de corte inglés. Pero quería asegurarme que así era, pues en una previa ocasión, cuando entrevisté al magnate venezolano Gustavo Cisneros, había escrito que vestía mancuernas de esmeralda cuando en verdad eran de enamel verde. Cisneros se enojó muchísimo y escribió una carta al periódico diciendo que igual que me había equivocado en el asunto de las mancuernas, también lo había hecho en otras cosas.

Decidí asegurarme, y le pregunté a Santo Domingo por su saco. En efecto, me dijo que era de Savile Row y me enseñó la marca. Eso lo escribí con la intención de enseñar que Santo Domingo tenía aspectos de ser un dandy. Me acuerdo que el artículo tuvo gran impacto en Colombia, porque mandó una señal a las clases políticas y empresariales de que Santo Domingo no iba a abandonar al presidente (ver recuadro).

Pero también hizo que Antonio Caballero, columnista colombiano radicado en España, a quien no conocía, escribiera una columna hablando de mi supuesta actitud servil por lo del bendito saco de Savile Row. Que vaina, pensé.

Hoy, cinco años después, me sorprendió mucho saber que Santo Domingo no aparece en el más reciente listado de los más ricos de Forbes.

Pero eso no significa que el empresario haya perdido poder político o económico. A juzgar por un estudio elaborado por el economista colombiano Bernardo Parra, el nombre de Santo Domingo no solamente debería seguir en la lista, donde ha estado por muchos años, sino que debería estar en un lugar destacado. El imperio de Santo Domingo ha sufrido algunos reveses en los últimos años. Pero el empresario mantiene todo su poder. Según Parra, el imperio descansa sobre dos grandes columnas: el Grupo Empresarial Bavaria y el Grupo Empresarial Valores Bavaria.

Bajo el primer grupo está la tradicional fuente de poder económico de Santo Domingo, la cerveza, que su padre Julio Mario inició como industria en Barranquilla en los años cuarenta. Esta subdivisión reúne dos decenas de empresas localizadas en Colombia (incluyendo el 44 por ciento de Leona), Ecuador, Panamá, Venezuela y Perú, dedicadas a las cervezas y los refrescos. En Colombia y Ecuador cinco empresas del grupo dominan casi el 90 por ciento del mercado cervecero.

Según información obtenida por Punto-com, los ingresos del Grupo por venta de cerveza llegaron el año pasado a 878 millones de dólares, con un EBITDA de 253 millones de dólares. Para tener una idea de lo que eso significa, los ingresos por venta de cerveza del grupo Polar de Venezuela -cuyos dueños, la familia Mendoza, figuran en el puesto 82 de la lista de Forbes- fueron de 1.253 millones de dólares en 2000, con un EBITDA de 332 millones de dólares.

La otra columna del imperio de Santo Domingo es Valores Bavaria S.A., una holding que controla cerca de medio centenar de empresas dispersas en diferentes sectores como telecomunicaciones, servicios, alimentos y sociedades financieras. Posee además un portafolio de inversiones distribuido en empresas de empleo temporal, pasando por el comercio y los seguros hasta empresas reforestadoras en Colombia, Ecuador e Indonesia. Y tiene el control mayoritario de Avianca, la principal aerolínea del país.

Santo Domingo ha mostrado, además, un gran interés por los medios de comunicación. En 1986 adquirió el 50 por ciento de Caracol Radio y Televisión, y a partir de ese momento sus inversiones en empresas de esos sectores han aumentado. En la actualidad posee su propio canal de televisión (Caracol Televisión), sus propios medios escritos (el diario El Espectador, las revistas Cromos, Shock, Control TV, En Privado y Vea) y mantiene una proporción importante de las acciones de Caracol S.A., una de las principales cadenas radiales colombianas.

A sus 77 años, Santo Domingo no parece haber bajado del todo la guardia de su carácter belicoso. El año pasado sacó a uno de sus sobrinos, Andrés Obregón, a quien nombró como presidente del grupo en 1999. El magnate estaba convencido de que era el responsable por los saldos en rojo de varias empresas.

Pero quienes siguen los pasos del empresario colombiano dicen que parece cansado y que su esposa Beatrice Dávila, una elegante y culta señora de sociedad, está gradualmente tomando las riendas guiada por un sentido práctico y una lista secreta de amores y rencores familiares.

Asesorado por la zarina de Wall Street, Violy McCausland, el grupo está empeñado en vender Avianca. Después de fracasar en su intento de negociarla con una aerolínea extranjera, inició un proceso de fusión con Aces, una eficiente empresa local. Pero hace algunas semanas el proceso sufrió un duro revés. El gobierno no autorizó la unión argumentando que sería una invitación al monopolio del servicio aéreo en Colombia.

Santo Domingo, como lo dije en el artículo del Wall Street Jornal, ha sido siempre distante. De la gente y de su país. Era muy raro verlo en Colombia, en esporádicas visitas en las cuales permanecía buena parte del tiempo en su casa de Barú, una paradisíaca isla tropical en el Caribe. En los últimos años, sin embargo, se le ve mas tiempo en el país, lo cual ha sido interpretado positivamente incluso por sus más ácidos críticos.

"Me ha gustado el hecho de que haya vuelto a mirar hacia Colombia con cariño, declaró recientemente Enrique Santos Calderón, director de El Tiempo. "Creo que ahora habla con mucha más madurez y serenidad. Creo que habla incluso con un sentimiento que predispone a la reconciliación: con nostalgia.

Por José de Córdoba - Revista Poder

RESUMEN DEL LIBRO DON JULIO MARIO

En un principio La familia de Julio Mario tenía mas poder político que económico muestra de ello es la hazaña que logró don Ramón Santo domingo y Vila, un militar que lucho en la época en los dos bandos, participo en el golpe que derribo al presidente de Bolívar Juan Antonio Calvo y al año siguiente derroco al general Nieto de la presidencia del estado. Después fue ascendido a general y ejerció la presidencia del estado soberano de Bolívar entre 1871-1873.

Mario y sus hermanos Luís Felipe y Ramón se establecieron alrededor de 1915 en Barranquilla.

En 1911 Don Mario y sus hermanos fundaron Santo domingo y compañía, una empresa dedicada a importaciones y exportaciones. Los hermanos Santo domingo se ingeniaron la manera de entrar en contacto con Wrigley y lograron no solo ser escogidos, sino que además obtuvieron la presentación de chicles Wrigley en Colombia. La firma de los prósperos hermanos Santo domingo también importaba arroz de Sian, galletas y textiles. Junto con su hermano Luís Felipe don Mario remontaba el río Magdalena hasta Magangue para vender mercancías importadas en pueblos y caseríos remotos.

Don Mario era un hombre apacible, Austero y de pocas palabras que huía cortésmente de la vida social de la ciudad para dedicarse a sus negocios y a la familia.

En 1933 Don Mario compro la cervecería Barranquilla y Bolivar SA. Los negocios de don Mario no se limitaron a la producción de cerveza. El empresario crea discretamente una serie de sociedades tales como inversiones rurales y urbanas para adquirir bienes raíces en todo el país, pero especialmente en bogota donde era propietario de edificios con muy buena ubicación en el centro de la ciudad y de extensos térreos de engorde. Procuraba no aparecer de primero para no llamar la atención de su riqueza y comprar acciones con mayor facilidad.

Don Mario a mediados de los 60, era propietario de la cervecería Barranquilla, controlaba la distribuidora Águila, transportes industriales SA; tenia acciones en siderurgica del Atlántico y paz del rio, era dueño de sanpac, de petroquímicas de Colombia, de la fabrica nacional de grasas, y de inversiones rurales y urbanas, tenia voz y voto en la junta directiva de la nacional de capitalización y de seguros. Las bases del emporio estaban fundadas.

Julio Mario Santo domingo el hijo mayor de Don Mario seria el que s encargaría de las empresas familiares, pero desde un principio fue muy desaplicado e indisciplinado, no se veía en él la esperanza para sacar adelante el imperio comercial que su padre había construido.

Estudio en Barranquilla, hasta culminar la primaria tenia calificaciones modestas pero al empezar el bachillerato su adolescencia arropo una mezcla incontrolable de rebeldía y desinterés por las cosas.

Julio Mario tenia una personalidad poco efusiva y seca a diferencia de su hermano Luís Felipe, a causa de que a Don Mario no le gustaba derrochar la plata Julio se la sonsacaba a como fuera lugar.

Pero Julio Mario no solo viva de su padre, el solo hacia unos pequeños negocios como importar tabacos cubanos, exportarlos a Europa y comprara arroz en Valledupar y revenderlo en Barranquilla. De este negocio resultaron amigos Santo domingo y Fidel Castro.

Julio Mario también paso a la historia al contratar pasando por encima de las normas de su padre a una mujer como su secretaria, cuando Don Mario la vio solo decía que era como un florero porque lo único que podía hacer era adornar.

El 27 de Enero de 1963 en una de las curvas de Puerto Colombia frente al balneario prado mar el automóvil Cenit de Pipe patino y se volteo; algunos dicen que después de chocar contra una vaca.

Antes de morir pipe había organizado una fiesta para hacer entrega del casino de Águila, un lugar donde los empleados podían hacer sus reuniones, tomar sus alimentos y disponer de la cerveza gratis a la hora del almuerzo; por esta forma de ser pipe era muy querido por sus empleados.

En el accidente llevaron a Pipe al hospital de Barranquilla y de allí a la clínica del prado que era la clínica más importante en ese momento.

Los médicos dijeron que el estado de salud del señor Santo domingo era satisfactorio. Los médicos que atendieron al joven pensaron que se había fracturado las costillas, para lo cual le recomiendan analgésicos y quietud.

La verdad era que el pulmón había sido perforado por una costilla rota, de tal manera que dos días después del accidente Pipe murió.

Santo Domingo cedió acciones de las textileras Fabricato y Tejicondor de Bancoquia, Col tabaco y Cine Colombia a cambio de acciones en Cervunión, Bavaria, Avianca y Banco Santander que controlaba el sindicato antioqueño. Este intercambio le dio a Santo Domingo el control de sesenta y cinco por ciento de Cervunión y fortaleció su poder en Bavaria y Avianca.

A finales de la década de los sesenta el número de empresas ascendió a setenta y cinco, de las cuales veinte nueve estaban bajo la orbita de coltejer, tres en Peldar, seis en el grupo azucarero Manuelita y siete en otras inversiones.

El encebamiento de los monopolios era un espectáculo indignante para los colombianos que a finales de la década de los ochenta. Al no existir una competencia sana y abierta, el derecho a escoger en el mercado de bienes y servicios parecía una broma de mal gusto. La aerolínea era Avianca; el carro era Renault; la cerveza era Bavaria; la gaseosa, Postobón; el banco el de Colombia; el cigarrillo Malboro y el jabón de lavar el Fab.

La distancia que marcaba el Gobierno era ficticia: los presidentes eran los mejores amigos de los hombres más ricos del país. Con la consecuencia inevitable de una indignante concentración de riqueza, ingreso y poder personal, destruyendo las bases democráticas de la Nación.

Después de la muerte de los hermanos de Julio Mario Santo Domingo: Cecilia y Pipe; don Mario y Doña Beatriz quedaron con pocas razones para regresar Barranquilla y antes de la muerte de Julio Mario padre le comunicó a López Michelsen que temía porque todo el dinero fuera tomado únicamente por Julio Mario Santo Domingo.

Al morir Don Mario padre un año después, Julio Mario quedo con el poder omnímodo de las empresa del grupo Santo Domingo que tenia participación en ciento diez empresas, con activos por un valor de quinientos cincuenta millones de dólares.

El grupo Santo Domingo controlaba la administración de Bavaria, Avianca, y la familia tenia inversiones importantes en Cervecería Andina y Malterías Unidas; en negocios derivados del petróleo (Petroquímica del Atlántico, Gas Natural; Celulosa Colombiana); en alimentos ( Pastas la Muñeca, Molino Águila); en bienes raíces (Inversiones Urbanas y Rurales); en complejos industriales (Aluminio Reynolds, Umco y Conalvidrios); en metalmecánica (industrial Metalúrgicas Unidas, Fundiciones del Norte); en un astillero (Unión Industrial de Astilleros S.A.); en compañías de transporte terrestre (Transportes Barranquilla); en importaciones y exportaciones ( Santo Domingo & CIA., Santo Domingo Pacini, Sanpac); en empresas financieras (Valores del Norte) y en sociedades industriales (Ferticol). En el campo de los medios de comunicación solo tenia un periódico (El Diario del Caribe).

En materia de control de precios Pastrana fue un poco más flexible que Lleras. Alos pocos meses de su posesión, el presidente aprobó el aumento del precio de la cerveza.

Colombia tenía entonces unos veintitrés millones de habitantes que se bebían al año unos cinco millones de hectolitros de cerveza producidos por el grupo Bavaria. Santo Domingo reportó en 1972 utilidades netas de Bavaria de 157.4 millones de pesos (siete millones de dólares)

En 1970 cuando surgió en Colombia por el inconformismo político en las elecciones entre Pastrana y Rojas Pinilla el M-19; estuvo acompañado también de movimientos como; movimiento Juventud Comunista (Juco) y el movimiento Revolucionario Liberal (MRL) que dirigió Alfonso López Michelsen y en el que Santo Domingo participó con mucho entusiasmo.

Santo Domingo creó la Compañía Nacional de Reforestación para preservar las cuencas hidrográficas en las regiones donde se siembra cebada, la materia prima de su fortuna.

En 1974 Alfonso López Michelsen llegó a la presidencia, al derrotar al candidato conservador Álvaro Gómez Hurtado. Durante el gobierno de López Michelsen, Bavaria sintió los efectos del control de precios, lo que ocasionó una reducción del 13.8 por ciento en las utilidades de la operación. La presidencia de la empresa se quejó de la importación de cerveza al país. Una plaga de roya amarilla en las plantaciones de cebada obligó a la cervecería a importar cuarenta y cuatro mil toneladas de la gramínea de Canadá. Salvo estos inconvenientes, fue un periodo prospero para la empresa. En 1976 la producción aumentó en un catorce por ciento y se lanzó un producto que resultó un éxito: la cerveza Clausen para consumo solo en el hogar y de venta en supermercados.

El domino de Avianca por parte de los Santo Domingo fue largo y persistente en un proceso que comenzó en la segunda guerra mundial y se consolidó a finales de la década de los setenta.

En 1944 las acciones de Avianca estaban distribuidas sesenta por ciento Pan American, seis por ciento gobierno colombiano, diez por ciento un ciudadano alemán nacionalizado y entre el otro veinte por ciento estaba Los Santo Domingo. Y Aunque en 1977 Mazuera intentó con la ayuda de Londoño obtener el control de la administración de Avianca; en los últimos veinte años la administración Avianca fue quedando poco a poco en la Familia Santo Domingo.

El presidente Julio Cesar Turbay (1978-1982) Julio Mario Santo Domingo a sus cincuenta y seis años; fue nombrado como primer embajador de Colombia en la Republica China.

China era un mercado que se abría a Occidente y esta sería una oportunidad para conocer lo que ofrecía para su portafolio de inversiones. Al mismo tiempo en el Sur, el gigante dormido de Taiwán se despertaba.

En Bavaria El presidente Ernesto Soto fue reemplazado por Cure, un turco con treinta y cinco años. En 1980, Cure informó con orgullo que la empresa había registrado en ese año el más alto volumen de ganancias en su historia. Bavaria reportó utilidades después de impuestos, de 1.295 millones de pesos y ventas de 18.393millones de pesos.

La década de los ochenta fue la más alegre y festiva de Santo Domingo. Lo tenia todo: empresas que solo producían utilidades y una vida de fiestas y celebraciones en sesión continua.

Cuando los Santo Domingo se hicieron dueños de Cerviunión, López era vicepresidente de la empresa de Bavaria, luego fue promovido presidente. López trataba de imitar a Santo Domingo. López se volvió un experto en solucionar todas las adversidades que se le presentaban en el manejo de las empresas de Santo Domingo. Mientras tanto se disputaba un enfrentamiento entre el Magnate y el señor Ardila Lulle por las acciones de Avianca esto se solución cuando el Magnate decidió comprarle las acciones. Augusto López hizo las paces con Ardila, mientras tanto convenció a Santo Domingo en entrar en el mundo de las telecomunicaciones; esto le dio mucho prestigio y fue reconocido mucho mas. También por iniciativa de Augusto, Santo Domingo extendió su imperio cervecero a Portugal. Por esto Augusto, era llamado el Emperador y su batalla mas publica fue la que libero contra el ministro de Hacienda Hommes que aseguraba que la ley era necesaria para contrarrestar una gran evasión de impuesto en el sector cervecero. Santo Domingo utilizo los medios de Caracol para desacreditar al ministro.

En febrero de 1999, López renuncio a Bavaria, quedando en muy malas términos con el Magnate. García salió unos meses después. López y Santo Domingo se reconciliaron, López lo mantenía informado de todo lo que ocurría, pero el mayor interés del magnate era la imagen de Samper. En ese momento se encontraba como director de la revista cromos un joven judío llamado Lee, a quien le informo que había nombrado como editor político a Carlos Ruiz, quién hasta entonces era jefe de prensa de Samper. Santo Domingo envió un comentario contra Manuel Santos, accionistas del periódico El tiempo; dicho comentario no fue publicado por lo que se enojo mucho Santo domingo. La obsesión de Santo domingo era destruir a la revista semana, manejada por Felipe López: cosa que no pudo hacer porque la información que seria publicada en cromos fue infiltra a la revista semana. Los responsables fueron descubiertos por Santo Domingo; Lee fue despedido y López le presento un renuncia a Santo Domingo, y tratando de explicar lo ocurrido pero el Magnate no le presto mucha atención y aceptó la renuncia.

En una entrevista hecha a Santo Domingo, él y el presidente Pastrana hicieron las paces y aclaró que el problema no era con Andrés sino con Juan Carlos Pastrana.

Santo Domingo entro en una negociación con Jaime Mosquera castro para la venta de las acciones de banco Antioqueño. Mosquera era apoyado económicamente por castro Castro. De esta negociación se hicieron las ventas para Santo domingo, pero por debajo de cuerda. Santo domingo se vio implicado en investigaciones, junto con Mosquera fueron investigados por falsificación de documentos y utilización de divisas sin autorización. La superintendente que llevaba el caso en ese entonces fue retirada y acusada, pero fue liberada de los cargos. Santo domingo fue exonerado de todo cargo y Mosquera salio del país, dedicándose a actividades privadas. Castro es prófugo de la justicia Colombiana.

Cure era un apoderado de Santo domingo, él le llevaba la contabilización de todas las cuentas y estaba enterado de todo; pero muchos desconfiaban de él. Santo domingo decidió mandar a López ha investigarlo y se dio cuenta que las cosas no andaban bien; fue acusado de las grandes perdidas de que se dieron por Colseguros y por no haber informado de unas acciones que habrían entrado a la empresa. Fue acusado por el propio Santo domingo de haberle robado un botín de lingotes de oro del Banco.

El enfrentamiento entre el Magnate y Felipe López

Felipe López ha estado a la cabeza de la Revista Semana por 20 años. Entre sus principales obsesiones periodísticas, esta la vida de Julio Mario Santo Domingo, que conoce bastante bien; desde sus cosas confidenciales, la familia y las empresas del magnate colombiano. López se ha encargado de publicar artículos sobre Julio Mario, editándolos y cuidando cada una de las cosas que dice sobre este.

Santo Domingo, quien siente la misma curiosidad por López, compra en el año de 1992 la Revista Cromos, con el fin de destruir Semana, demostrando así, la furia que siente por las publicaciones hechas por Felipe.

En el año 93 el director de Semana denuncio que Santo Domingo grababa sus conversaciones telefónicas. Todo empezó cuando en ese año, en el mes de septiembre, se publico en la revista semana un articulo acerca de los hechos que provocaron la renuncia de Álvaro Jaramillo, el entonces presidente de Avianca, por supuestamente aprobar la venta de unos terrenos de la aerolínea en Barranquilla. Jaramillo se defendió diciendo que la venta fue autorizada por la junta directiva y Augusto López. Aunque en el grupo Santo Domingo se conoció otra versión de los hechos, en la que se comentaba que la salida de Jaramillo fue provocada por Augusto; quien temía que Jaramillo se quedar con su puesto, al haber demostrado ser mejor ejecutivo.

Felipe López, se puso al tanto de la situación y decidió entrevistar a los miembros de la junta directiva, entre ellos a Carlos Pérez Norzagaray, concuñado y en el entones representante en la junta directiva de Julio Mario, de quien no obtuvo información.

A los 6 meses Pérez Norzagaray, recibió una llamada de Augusto López, en la que se le informaba que había sido destituido de la junta directiva por Julio Mario Santo Domingo. Los motivos, era que se tenia conocimiento de unas conversaciones de Pérez con Felipe López, en las que se refería en términos desleales y ofensivos al grupo Santo Domingo, a raíz del despido de Jaramillo y en la que además dijo Beatrice, esposa de Julio Mario, a su hermana Josefina, esposa del empresario Pérez Norzagaray, habían sido grabados a escondidas por Felipe López y llevadas a Nueva York por Augusto López.

Luego de lo sucedido Norzagaray le hizo el reclamo al periodista Felipe López, quien lo negó y dijo que haciéndolo no favorecía a ningún amigo suyo. Aceptada la explicación, Pérez hizo público el hecho ante Hernando santos, director de El tiempo, Cesar Gaviria, ex presidente de la república y luego con el fiscal Gustavo De Greiff, quien manifestó al Fiscal General de la Nación la versión al respecto.

La publicación de Semana bajo el titulo Espionaje Telefónico, desato un escándalo en Colombia. Desde Nueva York, Santo Domingo calificó el informe de Semana como un Calumnioso Montaje y Augusto López rechazo las acusaciones y amenazo con demandar por calumnia a la revista.

Y mientras RCN le sacaba jugó al escándalo, Caracol lo ignoraba en silencio. Años después hicieron un pacto para no hablar del asunto nunca más. Quedando en el aire a pregunta ¿Quién fue el que grabo?

La versión final que los Pérez comentaban en reuniones sociales, es que todo había sido responsabilidad de Augusto López, a espaldas de Julio Mario Santo Domingo y con la ayuda de Isaac lee, quien entonces asesoraba al grupo en cuestiones de seguridad.

A finales de mayo de 2001 Felipe se reunió con Andrés Obregón y le puso el tema, Obregón, según Felipe, dijo que la grabación había sido hecha por Lee y autorizada por Julio Mario, pero cuando estallo, el escándalo de Semana cambio la versión y culpó del fiasco a Augusto López. Obregón que a el no le importaba que Santo Domingo repartiera culpas para taparse cuando el fue el responsable.

Una de las publicaciones de Semana que causo dolores de cabeza a Julio Mario, fue el accidente del avión de Avianca en Nueva York, Semana hizo referencia a la posibilidad de que hubiera podido presentarse una falla humana de los pilotos.

Y otro de esos informes periodísticos, fue acerca de la explosión del avión de Avianca en Bogotá. Informe que hizo que Santo Domingo retirara toda pauta publicitaria de la Revista Semana y dio orden a Caracol Radio que repitiera un comunicado en el que se decía: que no se sabia quien era mas pérfido, si los terroristas que volaron el avión o la revista que publico esas falsedades.

Por otro lado Santo Domingo, en el diario El Espectador se publico una serie de artículos en los que acuso al entonces ministro de agricultura, Alfonso López Caballero, hermano de Felipe, el trafico de influencias para tener un predio. Noticia que se encargo de tener viva Caracol Radio por dos semanas. Este hecho fue denunciado por el ex presidente López, padre de Alfonso López, ya que los medio manipulaban la información, cuando lo hechos le incomodaban al grupo Santo Domingo.

Arizmendi respondió al comunicado, diciendo que no se podrían convertir los asuntos personales en problemas nacionales.

Luego de la llegada de Isaac Lee como director de Semana, Santo Domingo volvió a pautar discretamente en la revista.

En abril de 1999, el periodista Yamid Amat organizó un desayuno de reconciliación entre López Michelsen y Santo Domingo, en el que ambos patriarcas volvieron a dirigirse la palabra. Pero con Felipe la relación nunca se compasó.

El espectador

El 17 de septiembre de 1997 a la madrugada el embajador Rodrigo Pardo en su residencia de París asume la dirección de El Espectador, periódico que compró el grupo Santo Domingo a la familia Cano. Y con los intereses de apoyar a Serpa en la candidatura presidencial, contrincante de Andrés Pastrana.

El 01 de marzo de 1998, Pardo publicó una declaración de principios en la cual se comprometió a respetar la independencia del periódico. Pero que en meses siguientes comprobó que la independencia y la libertad solo eran comodines retóricos de los discursos del día del periodista. Santo domingo le exigía poner más interés en la campaña de Serpa a medida que las campañas electorales se calentaban.

A Santo Domingo no le entusiasmaba profundamente Serpa, prefería a Noemí Sannín, candidata quien apoyo con publicidad y dinero.

Julio Mario ejercía gran control en el periódico, controlando todo lo que allí se decía. Y se encargaba de protestar por lo que no le gustaba, por ejemplo en el despliegue que se le dio a una de las audiencias en las que Juan Carlos Pastrana respondió a las acusaciones de difamación; le pareció exagerada la cobertura de la denuncias del ex ministro Néstor Humberto Martines contra Serpa; y también porque el Espectador se equivoco en la cifra que pagaron los santos, de el tiempo, por un canal privado de TV, que se llamaría City Tv.

Luego de que Horacio Serpa perdió las elecciones contra Pastrana, Pardo empezó a sentir que el grupo Santo Domingo pensaba que El Espectador tenía una cuota de responsabilidad en esa derrota. Y la relación con Julio Mario estaba en su peor momento.

En el II semestre del 98 surgió el rumor que santo domingo estaba buscando director. Para cuando en el mes de noviembre, la revista semana, publico un artículo duro contra el espectador. Pardo pensó que se trataba de una jugada de Augusto López para provocar su salida. Pero Pardo escribió una respuesta fuerte contra Semana, y al día siguiente recibió llamadas de Julio Mario, de Alberto Preciado y su esposa Cooki, felicitándolo por el artículo. Pronto Pardo se sintió mas integrado al grupo y empezó a asistir a reuniones.

A medida que la relación entre Pastrana y Santo Domingo se fueron superando hasta la reconciliación, las quejas del grupo en cuanto a la orientación del diario cambiaron de rumbo. Y El Espectador empezó ha enredarse en varios escándalos que terminaron con despedir a Pardo del periódico y nombrar a Carlos Lleras de la fuente como el nuevo director. En medio de rumores de desacuerdos y una situación económica insostenible, forzó a Santo Domingo a convertir el diario en semanal. Lleras renuncio a El espectador en enero de 2002.

El enfrentamiento de Santo Domingo y pastrana.

Julio Mario mantuvo buenas relaciones con el presidente Misael Pastrana, a diferencia de la relación con su hijo, desde que se lanzo al senado.

El motivo de la disputa directa de Santo Domingo con Andrés Pastrana, fue según una versión, que Andrés esperaba una generosa contribución a su campaña senatorial del 91, por parte del grupo Santo Domingo y al recibirla y no cumplir en cantidad con sus expectativas la devolvió. Por el lado de Pastrana se dice que lo que ocurrió, fue que el candidato nunca pidió ayuda y lo que recibió lo rechazó.

Año mas tarde, Pastrana se lanzo a la presidencia de la república y los medios de comunicación de Santo Domingo respaldaron a su oponente, Ernesto Samper. Pastrana perdió y se dedicó a hacer oposición.

En el año 98 Andrés Pastrana se lanzo de nuevo a las elecciones presidenciales y derroto al candidato de Santo Domingo, Horacio Serpa Uribe.

Pastrana busco un acercamiento con Santo Domingo, para exponerle su disgusto por los ataques de los cuales fue victima por parte de Caracol, durante la campaña. El empresario lo cito en Nueva York. Discutieron a cerca del apoyo económico del grupo Pastrana; la parcialización de caracol en la información y la denuncia por calumnia de Santo Domingo contra Juan Carlos Pastrana.

Para querer dar solución al problema Julio Mario le pidió a Andrés una carta donde rectificara los errores cometidos. Pero esta carta dejo un mal sabor a Santo Domingo, quien estaba seguro que Serpa ganaría las campañas, y estando convencido de esto respondió de forma desafiante a Andrés….

Después de haber ganado las elecciones pastrana, se escucharon los rumores por parte de un familiar de Andrés que este tenia las intenciones de hacer fracasar Bavaria. El de pastrana no fue un buen gobierno para santo domingo, ni para ninguna de las empresas colombianas.

Julio Mario santo domingo aprendió que no es conveniente tener de enemigo al presidente, por lo que opto reconciliarse con este. Y al año y medio con Juan Carlos Pastrana, desistiendo de la demanda que tenia en contra de el y en la que Juan Carlos le firmo una carta de paz y no se volvió a hablar del tema.

Santos de pelea.

El grupo Santo Domingo y Augusto López concluyeron que el Diario del Caribe en Barranquilla era un estorbo financiero.

A mediados de los ochenta, la familia Santos, propietaria de El Tiempo, seguían el éxito que había alcanzado El Espectador en la Costa Atlántica. Y con la idea de que El Caribe podía servir para montar la competencia al Espectador, ofrecieron comprarlo a Santo Domingo, pero este quería tener un paquete de acciones allí y los santos dijeron todo o nada.

Los dueños de El Tiempo y Julio Mario, firmaron el negocio a finales de 1986. Los Santos se decepcionaron de Santo Domingo, ya que este se había comprometido a mantener un buen nivel de publicidad del grupo en El Caribe y una vez Julio Mario lo vendió, se olvido de su promesa.

A principios de 1994, el grupo Santo Domingo en su campaña por lograr la aprobación del congreso de una disminución gradual del impuesta a la cerveza de poner un impuesto a la cerveza del 48 al 20 por ciento. Enrique Santos publico un articulo en el que decía, que los Santo Domingo no sabían manejar la riqueza nacional y el poder se les hacia subido a la cabeza.

Con la intervención de Gabriel García, ayudo a dejar los enfrentamientos en un plano secundario.


Hoover Reales es el hijo mayor de Julio Mario Santodomingo Pumarejo. El primer matrimonio de Julio Mario Santodomingo Pumarejo fué con Edyala Braga, ellos son los padres de Julio Mario Santodomingo Braga. El segundo matrimonio de Julio Mario Santodomingo Pumarejo fué con Beatriz Dávila Rocha, ellos son los padres de Alejandro Santodomingo Dávila y Andrés Santodomingo Dávila.

view all 14

Julio Mario Santo Domingo Pumarejo's Timeline

1923
October 16, 1923
Panama City, Panama
1958
1958
Age 34
2011
October 7, 2011
Age 87
New York, New York, United States